martes, 13 de diciembre de 2011

XML, siglas para recordar

Sin duda el tema del XML es un poco árido y complejo, y por tratarse de un lenguaje informático, un poco complicado de entender y de explicar a la mayoría de los editores. Por otro lado, no se trata de algo que necesariamente deban conocer al detalle, si no más bien de comprender su importancia y ver como gracias a esto pueden sacarle el mayor rendimiento posible.
Es por eso que quisimos comenzar la ponencia hablando de la separación entre contenido y continente pues nos parece algo fundamental para entender la importancia de los nuevos procesos editoriales. Los textos que editamos ya no son sólo libros físicos, también pueden ser libros electrónicos, aplicaciones para tabletas o páginas webs, por ejemplo. Un mismo contenido podrá tener diferentes salidas y diferentes formas de explotación comercial. Por lo tanto, puesto que el libro ya no es solo su versión impresa esto nos lleva a considerar un cambio cultural y a valorar los nuevos retos que implica este cambio de paradigma.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Fundamentos redacción científica

Redacción científica


LA REDACCIÓN CIENTÍFICA

La comunicación científica, tal como hoy la conocemos, es un fenómeno relativamente nuevo. Las primeras revistas científicas datan del siglo XVII. El primer libro que se conoce es un relato caldeo del Diluvio. Estaba inscrito en una tablilla de arcilla de alrededor del año 4000 después de Cristo, anterior al Génesis en unos 2000 años (Tuchman, 1980).El primer medio utilizado fue el papiro alrededor del año 2000 antes de Cristo, luego en el año 190 A.C. se utilizó el pergamino. En el año 105 de nuestra era los chinos inventaron el papel, kuego vino la imprenta de Gutenberg en el año 1455 que imprimió la Biblia de 42 renglones. Las primeras revistas científicas aparecieron en 1665 la Journal des Sof (no se ve muy bien la copia) en
Francia y las Philosophical Transactions of the Royal Society of London..
En la actualidad se editan más de 70.000 revistas técnicas y científicas. Los primeros científicos escribían trabajos meramente descriptivos. Sin embargo, en el siglo XIX, se hizo necesario describir el método empleado. Es lo que hizo Pasteur, para convencer a los partidarios de la generación espontánea. Pasteur, además de su notable aporte en la microbiología, contribuyó en la metodología científica, ya que para evitar las críticas a sus investigaciones, se dedicó a publicar sus resultados incluyendo los métodos de sus investigaciones con gran exactitud, de modo que otros investigadores pudieran reproducir sus resultados.
Hoy en día la reproducibilidad de los experimentos es fundamental en la ciencia, y en toda publicación científica se incluye el método con que ha sido realizada la investigación. Después de la segunda guerra mundial se produjo un gran desarrollo de la investigación, principalmente en Estados Unidos, y los editores de las revistas principales empezaron a exigir artículos sucintos y bien estructurados, tratando de aprovechar al máximo el espacio y se hizo universal que cada artículo debía tener: Introducción, Método, Resultados y Discusión (IMRYD). Hoy en día además todo artículo incluye un resumen, muchas veces conclusiones, y referencias bibliográficas. Prácticamente hoy en día todas las revistas científicas se basan en sus artículos en el esquema IMRYD, el cual facilita la tarea para los revisores, personas que revisan los artículos previa su publicación, también facilita la labor del lector, ya que tiene un esquema fácil donde rápidamente puede encontrar lo que más le interesa.
La característica fundamental de un texto científico debe ser la claridad. Un trabajo científico resulta inútil si no es bien entendido por los lectores. Las palabras utilizadas deben ser sencillas, si es posible. El científico no busca lucirse con su redacción, ni pretende deslumbrar a nadie. Sin embargo, esta redacción debe ser correcta, y por ello todo investigador debe conocer bien el lenguaje. Para los autores españoles que pretendan publicar en revistas extranjeras, se presenta la barrera del inglés. Por ello, es aconsejable, si no se domina esta lengua, asesorarse con buenos traductores profesionales especializados.
Características de la Redacción Científica
Para escribir un buen artículo científico tienes que conocer y practicar los tres principios básicos de la redacción científica.
1. Precisión- precisión significa usar las palabras que comunican exactamente lo que quieres decir. El lector no puede levantar la mano para aclarar sus dudas, ni mucho menos leerte la mente; para escribir con precisión tienes que escribir para el lector. Considera estos ejemplos:
El plancton se distribuyó mejor en ambas bahías. El autor de esta oración sabe exactamente qué significa "mejor", pero ¿lo sabe el lector? Mejor puede significar rápidamente, uniformemente, según se esperaba, o varias otras cosas.
El propósito de este trabajo fue determinar la flora intestinal de las palomas. ¿Qué significa determinar? ¿Describir, identificar, cuantificar?

Los especialistas entienden claramente el significado de ciertos términos que parecen ser ambiguos. Por ejemplo, los taxónomos que estudian hormigas usan en sus descripciones términos tales como grande, pequeño, ancho, estrecho, grueso, delgado y otros que para todos ellos tienen esencialmente el mismo significado. El uso de algunos términos ambiguos es aceptable si escribes sólo para especialistas, pero es inaceptable si el artículo tiene una audiencia más amplia.
2. Claridad- claridad significa que el texto se lee y se entiende rápidamente. El artículo es fácil de entender cuando el lenguaje es sencillo, las oraciones están bien construidas y cada párrafo desarrolla su tema siguiendo un orden lógico.
3. Brevedad- brevedad significa incluir sólo información pertinente al contenido del artículo y comunicar dicha información usando el menor número posible de palabras. Dos consideraciones importantes nos obligan a ser breves. Primero, el texto innecesario desvía la atención del lector y afecta la claridad del mensaje. Segundo, la publicación científica es costosa y cada palabra innecesaria aumenta el costo del artículo. La primera oración a continuación es más larga que la segunda pero ambas dicen exactamente lo mismo.
o Las observaciones con respecto a las condiciones de temperatura y salinidad en cada localidad estudiada nos permiten establecer, de una manera general, que éstas no presentaron grandes variaciones. La temperatura y la salinidad no variaron mucho en las localidades estudiadas.
Definición del Artíco
El artículo científico es un informe escrito que comunica por primera vez los resultados de una investigación. Los artículos científicos publicados en miles de revistas científicas componen la literatura primaria de la ciencia. Los libros y los artículos de síntesis que resumen el conocimiento de un tema componen la literatura secundaria.
Hay dos tipos de artículo científico: el artículo formal y la nota investigativa. Ambos tienen la misma estructura, pero las notas generalmente son más cortas, no tienen resumen, su texto no está dividido en secciones con subtítulos, se imprimen con una letra más pequeña y la investigación que informan es «menos importante». Algunos trabajos sometidos como artículos terminen publicándose como notas, o viceversa.
El artículo científico tiene seis secciones principales:
o Resumen - resume el contenido del artículo
o Introducción- provee un trasfondo del tema e informa el propósito del trabajo
o Materiales y Métodos- explica cómo se hizo la investigación
o Resultados- presenta los datos experimentales
o Discusión- explica los resultados y los compara con el conocimiento previo del tema
o Literatura Citada- enumera las referencias citadas en el texto
Para hacer un resumen se debe contener un sumario breve de cada una de las secciones principales Introducción, Materiales y Métodos, Resultados y Discusión.
Adicionalmente el resumen deberá indicar los objetivos principales y el alcance de la investigación, así como describir los métodos empleados y resumir los resultados además de enunciar las conclusiones principales.
La importancia de las conclusiones se muestra en el hecho de que a menudo aparecen tres vece: una en el resumen, otra en la introducción de y nuevo en la discusión.
Para escribir la introducción se tiene como táctica comenzar a escribir el artículo mientras se está haciendo la investigación. La finalidad de la introducción es suministrar suficientes antecedentes para que el lector pueda comprender y evaluar los resultados del estudio sin necesidad de consultar publicaciones anteriores al tema.
Debe presentar también el fundamento racional del esquema encima de todo, hay que manifestar breve y claramente cuál es problema al escribir el artículo.
Hay que elegir las referencias cuidadosamente y suministrar los antecedente más importantes.
El autor Robert Day sugiere las siguientes reglas para hacer una introducción:
1. Exponer primero, con toda la claridad posible la naturaleza y el alcance del problema investigado.
2. Revisar las publicaciones pertinentes para orientar al lector.
3. Indicar el método de investigación si se estima necesario, se expondrán las razones para elegir un método determinado.
4. Mencionar los principales resultados de la investigación.
5. Expresar la conclusión o conclusiones principales sugeridas por los resultados
No hay que tener al lector en suspenso; es mejor que siga el desarrollo de las pruebas. Un final con sorpresa al estrilo de los cuentos de O. Henry quizá sea buena literatura, pero difícilmente encaja en el molde del método científico.
Para escribir la sección de los resultados y la discusión hay que hacer una especie de descripción amplia de los experimentos, ofreciendo un "panorama general" pero sin repetir los detalles experimentales ya descritos en Materiales y Métodos.
En segundo lugar, hay que presentar los datos. La exposición de los resultados debe redactarse en pretérito. Hay que ofrecer los datos representativos y no los interminablemente repetitivos.
Sí el artículo contiene datos numéricos deberán tratarse descriptivamente en el texto, deberá tener un significado.
Sí se utilizan estadísticas para describir los resultados, deberán ser estadísticas con un significado claro. Los resultados deben ser breves y claros, sin palabrería.
La discusión se ocupa de decir lo que estos significan. Hay que evitar la redundancia.
La discusión para escribirla debe guardar las siguientes recomendaciones:
1. Trate de presentar los principios, relaciones y generalizaciones que los resultados indican. Y tenga en cuenta que, en una buena discusión, los resultados se exponen, no se recapitulan.
2. Señale las excepciones o las faltas de correlación y delimite los aspectos no resueltos. No elija nunca la opción, sumamente arriesgada, de tratar de ocultar o alterar los datos que no encajen bien. Muestre como concuerda o no sus resultados e interpretaciones con los trabajos anteriormente publicados.
3. Son sea tímido, exponga las consecuencias teóricas de su trabajo y sus posibles aplicaciones practicas.
4. Formule sus conclusiones de la forma más clara posible
5. Resuma las pruebas que respaldan cada conclusión.
Las listas de especies, las descripciones de especies, las revisiones taxonómicas, los trabajos de morfología o de anatomía comparada, las descripciones de formaciones geológicas y otros artículos de naturaleza descriptiva se apartan a menudo de este formato. Las tesis de maestría y las disertaciones doctorales reúnen la mayoría de los requisitos para considerarlas como literatura primaria. Sin embargo, los resultados más importantes contenidos en estas obras deben publicarse en una revista científica porque las tesis han tenido tradicionalmente una distribución limitada, su contenido no es recogido por los servicios bibliográficos principales y porque no son sometidas al mismo proceso de revisión por pares que el artículo científico.
Faltas Comunes en la Redacción Científica
Sintaxis descuidada.-Si se trabaja con prisa y no se revisa cuidadosamente el orden de las palabras, seguramente se escribirá muchas oraciones deficientes El significado literal de la oración puede ser tan absurdo que el lector sonreirá pero entenderá el mensaje. En otras ocasiones el significado será confuso y el lector deberá retroceder y leer la oración varias veces para intentar entenderla. El significado también puede ser opuesto o totalmente distinto de lo que quieres comunicar. Ejemplos:
o Las muestras se tomaron al azar en el área señalada usando una pala. Esta oración dice literalmente que el investigador usó una pala para señalar el área donde tomó las muestras. El problema surge porque la acción de usar la pala está más cerca de señalar que de tomar las muestras. Alternativa: Usando una pala, las muestras se tomaron al azar en el área señalada.
o El paciente sintió un dolor en el dedo que gradualmente desapareció. ¿Qué desapareció gradualmente, el dolor o el dedo? Observa que desaparecer está más cerca del dedo que del dolor. Alternativa: El paciente sintió en el dedo un dolor que desapareció gradualmente.
Para reducir los problemas de sintaxis es imperativo que los elementos relacionados queden cerca en la oración; el sujeto debe estar cerca del verbo y de los adjetivos que le corresponden, y los adverbios deben quedar cerca de los adjetivos que modifican. Es necesario revisar el manuscrito para depurarlo de las faltas que cometemos cuando hablamos. La redacción científica exige un grado de precisión y de claridad que sólo se obtiene luego de varias revisiones pausadas y cuidadosas del manuscrito.
Se discute la importancia de la sintaxis en el contexto del proceso de lectura, enfatizando dónde el lector espera encontrar intuitivamente los componentes de la oración. Los autores nos dicen, por ejemplo, que el lector espera encontrar el verbo inmediatamente después del sujeto y que toda la información encontrada entre uno y el otro recibe poca atención. El lector espera encontrar la información más importante cerca del final de la oración; también espera que la próxima oración comience con material relacionado, en vez de comenzar con información nueva.
Concordancia.-Los componentes de la oración tienen que concordar en tiempo; si el sujeto es singular, el verbo tiene que ser singular y si el sujeto es plural, el verbo tiene que ser plural. Considera estos ejemplos:
o La actividad de las drogas racémicas son muy inferiores. El sujeto de la oración es la actividad, que está al comienzo de la oración, y no las drogas racémicas que están al lado del verbo. Correcto: La actividad de las drogas racémicas es muy inferior.
Los sustantivos y los adjetivos también deben concordar en tiempo (pichones muertos en vez de pichones muerto). Los adjetivos ingleses no tienen forma plural y por lo tanto no cambian cuando el sustantivo es plural.
Pronombres ambiguos.-Los pronombres son útiles porque evitan la repetición de los sustantivos y acortan las oraciones, pero pueden confundir al lector si sus antecedentes no están perfectamente claros. Ejemplos:

o La distribución geográfica y la distribución temporal deben considerarse, pero su importancia es mayor. ¿Cuál es el antecedente de su? Correcto: La distribución geográfica y la distribución temporal deben considerarse, pero el segundo factor es más importante.
o El cultivo se colocó en caldo para que éste se desarrollara. ¿Cuál es el antecedente de éste? Correcto: El cultivo se colocó en caldo para que el organismo se desarrollara.
Se debe verificar que el antecedente de los siguientes pronombres o adverbios estén claros en todas tus oraciones: acá, allá, allí, aquel, aquello, aquí, él, ella, ése, eso, éste, esto, su, suyo, suyo.
Puntuación deficiente.-El uso inadecuado de los signos de puntuación, especialmente la coma, es una falta muy común en la redacción científica. La puntuación deficiente nos obliga a leer las oraciones varias veces para tratar de entenderlas o hace que adquieran un significado dudoso o hasta totalmente distinto. Debe evaluarse cuidadosamente la posición de cada signo de puntuación; leer las oraciones varias veces, con y sin el signo de puntuación, hasta que la oración diga exactamente lo que quieres transmitir. Al comparar estas tres oraciones se observa:
o Esta especie, se distingue, fácilmente, por la posición, de los procesos suprahumerales, que están, levemente, inclinados, hacia atrás. La oración tiene demasiadas comas y la pausa excesiva produce una lectura lenta, saltatoria y muy desagradable.
o Esta especie se distingue fácilmente por la posición de los procesos suprahumerales que están levemente inclinados hacia atrás. Esta oración se lee rápidamente porque no tiene comas, pero dice erróneamente que la especie se caracteriza por la posición de aquellos procesos suprahumerales que están levemente inclinados hacia atrás.
o Esta especie se distingue fácilmente por la posición de los procesos suprahumerales, que están levemente inclinados hacia atrás. La única coma presente en esta oración produce la pausa necesaria para decirnos que la especie se caracteriza por la posición de los procesos suprahumerales y que dichas estructuras están levemente inclinadas hacia atrás.
Faltas ortográficas.-Los artículos científicos pueden tener tres tipos de errores ortográficos: errores tipográficos simples (typos) que se producen al presionar una tecla incorrecta, palabras parecidas pero que tienen otro significado y faltas de acentuación.
Muchos de los errores tipográficos pasan inadvertidos cuando se lee rápido porque se identifica combinaciones de letras y completamos mentalmente el resto de la palabra.El corrector ortográfico (spell checker) del procesador de textos encuentra errores tipográficos porque compara cada palabra con su diccionario de referencia.
El idioma inglés no tiene una correspondencia precisa entre la gramática y la fonética, como la tiene nuestro idioma, y por tal razón muchas personas confunden palabras que se pronuncian de forma similar.
o El corrector ortográfico identifica las palabras mal acentuadas cuando no existen en el idioma (e.g., emúlsion, protéina, núcleico) pero no puede detectarlas si la palabra se escribe correctamente con o sin acento (e.g., practico-práctico-practicó
La costumbre de no acentuar las letras mayúsculas data de la época de las maquinillas y ya no se justifica porque los procesadores de texto las acentúan correctamente (Á, É, Í, Ó, Ú).
Debe tenerse siempre a la mano diccionarios recientes de español y de inglés para cotejar cualquier palabra dudosa.
Redundancia.-La redundancia es tan común en la conversación cotidiana, que expresiones como subir para arriba, bajar para abajo, entrar para adentro o salir para afuera nos parecen perfectamente normales. Podemos ser redundantes ocasionalmente para enfatizar un punto ("perfectamente normales" en la oración anterior), pero las palabras redundantes usualmente ocupan espacio sin añadirle valor a la comunicación. Ejemplos:
o En el bosque habitan dos especies diferentes de Zamia. Diferentes es redundante porque dos especies no pueden ser iguales. Correcto: En el bosque habitan dos especies de Zamia.
o Hasta el presente se conocen las características físicas de dos maderas nativas. Hasta el presente es redundante porque no puede ser hasta el pasado ni hasta el futuro. Correcto: Se conocen las características físicas de dos maderas nativas.
o Los resultados son estadísticamente significativos. Estadísticamente es redundante porque significativo implica que se hizo un análisis estadístico. Correcto: Los resultados son significativos.
o Los experimentos que se llevaron a cabo produjeron estos resultados. Que se llevaron a cabo es redundante porque sólo los experimentos que se hacen pueden producir resultados. Correcto: Los experimentos produjeron estos resultados.
Verbosidad.-El uso excesivo de palabras para comunicar una idea es un vicio del lenguaje oral que afecta la claridad y la brevedad del manuscrito científico. Nadie quiere leer de más; por el contrario, los lectores quieren saber rápidamente qué se hizo y qué se descubrió. En los ejemplos siguientes, la segunda oración dice lo mismo que la primera pero es más corta y fácil de entender:
o Los suelos tropicales tienen un bajo contenido de materia orgánica. Los suelos tropicales tienen poca materia orgánica.
o Los hongos se colocan dentro del Reino Fungi. Los hongos pertenecen al Reino Fungi.
Vocabulario rebuscado.-Para comunicarse con precisión y claridad hay que usar palabras comunes en vez de términos rebuscados. Cualquier palabra que un lector educado tenga que buscar en el diccionario debe substituirse por un sinónimo común.
El propósito del artículo científico es comunicar el resultado de la investigación; no es demostrar cuán amplio es tu vocabulario ni enseñarle palabras nuevas al lector.
Se usa las siguientes locuciones latinas sólo si se emplean regularmente en tu campo y nunca para impresionar al lector: a posteriori- después, a priori- antes, ab initio- desde el comienzo, ad libitum- a voluntad, libremente, de facto- de hecho, de novo- nuevamente, ex situ- fuera del lugar, in situ- en el lugar, in toto- totalmente, in vivo- en el organismo vivo, in vitro- en el laboratorio, sensu lato- en el sentido amplio, ut supra- ver arriba, vide infra- ver abajo.
La jerga o terminología especializada de un campo puede usarse libremente entre especialistas, pero debe usarse con mucho cuidado si el artículo puede interesarle a una audiencia más amplia.
El nombre científico es un tipo de jerga y por lo tanto debe usarse cuidadosamente.
Demasiadas citas bibliográficas.-Los investigadores novatos tienden a citar excesivamente la literatura para demostrar su dominio del tema, porque sienten inseguridad en sus planteamientos o porque no han aprendido a ser selectivos. Las citas excesivas son comunes en artículos derivados de tesis porque en este tipo de obra se acostumbra citar sin restricciones. El artículo científico debe ser conciso para ahorrarle tiempo al lector y dinero a la revista; por lo tanto, sólo deben citarse referencias realmente necesarias y directamente pertinentes al tema de la investigación.
Lenguaje informal.-El artículo científico se redacta con un lenguaje formal que debe estar libre de ciertas palabras y giros típicos de la conversación cotidiana. No se usa frases como un montón de, hicimos un boquete, o cualquiera lo sabe; usa muchas, hicimos un hueco y es bien conocido.
Las contracciones o abreviaturas verbales del inglés informal no se usan en la redacción formal.
La barra oblicua se emplea en construcciones informales tales como él/ella (he/she) o señal/ruido (signal/noise), pero no se usa de esta forma en la redacción científica. El/ella debe escribirse él o ella.
El artículo científico no es un cuento y por lo tanto no podemos redactarlo como si fuese una historia informal.
Anglicismos.-El estatus del inglés como lengua internacional de la ciencia nos lleva inevitablemente a importar términos técnicos de ese idioma. Las palabras que no tienen equivalente en español son necesarias para la evolución de la lengua, pero la importación indiscriminada de vocablos para sustituir palabras ya existentes sólo empobrece nuestro idioma. La redacción científica, como toda redacción formal, exige el uso correcto del idioma.
Los anglicismos más crudos son fáciles de identificar, y aunque los use ocasionalmente al hablar, la persona educada nunca los usa en el lenguaje escrito.
Doble negación.-La doble negación es común del lenguaje cotidiano: no falta nadie, no sé nada, no es imposible, etc. Aunque la negación doble generalmente no afecta el sentido de la oración, su uso en la redacción técnica debe evitarse porque la expresión positiva es más precisa, clara y concisa. Ejemplos:
o La bacteria no está presente en ninguna de las especies. La bacteria está ausente en todas las especies.
o No hay ningún tipo de contaminación. No hay contaminación.
Longitud de oraciones y párrafos.-Las oraciones largas son generalmente más difíciles de entender que las oraciones cortas, porque mientras más larga es la oración mayor es la probabilidad de que el sujeto y el verbo se aparten, o que la oración contenga tanta información que el lector olvide el material importante. No obstante, hay oraciones cortas tan mal construidas que son imposibles de entender y hay oraciones muy largas pero tan bien organizadas y puntuadas que se entienden perfectamente. Las revistas para audiencias generales usan oraciones más cortas que las revistas especializadas. Por ejemplo, Reader's Digest tiene un promedio de 15 palabras por oración, Newsweek tiene 17, las revistas científicas tienen 25 y los documentos legales (notoriamente difíciles de entender) promedian 55 palabras por oración.
Una secuencia de varios párrafos cortos, al igual que una secuencia de oraciones cortas, contiene demasiadas señales de alto y produce una lectura desagradable. Al otro extremo, un párrafo que ocupa la página completa luce abrumador y no invita a la lectura.

CITAS BIBLIOGRAFICAS :

-www.monografias.com/trabajos24/escribir-y-publicar/escribir-y-publicar.shtml
-www.geocities.com/eduardobustos5/coe/clase8.pdf
-http://caribjsci.org/epub1/temario.htm

Programas para leer tus EPUB


El mundo del libro electrónico empezó con una guerra de formatos que, poco a poco, va llegando a su final. El EPUB (Electronic publication) parece liderar la batalla de los estándares  y ya casi todos los dispositivos lo aceptan, sean ordenadores, móviles, e-readers o tablets. En SoopBook estamos trabajando para que, de aquí a muy poquito, puedas descargarte los libros en formato EPUB y leerlos con mayor comodidad, en cualquier sitio y sin necesidad de estar conectado a internet.
Para poder leer un archivo EPUB en tu ordenador o en tu móvil es posible que necesites bajarte un pequeño programa de lectura. En internet hay muchos lectores de EPUB con distintas posibilidades. Hemos analizado unos cuantos de ellos y a continuación te mostramos el resultado para que escojas el que más te convenga.
Adobe digital editions: Más allá de la lectura permite organizar también una biblioteca con todos los libros personales. Su apariencia, de fondo negro, es elegante, pero ofrece pocas opciones de visualización y el tamaño de la letra casi no se puede ampliar. Si que permite una buena gestión de notas.
Mobipocket: Es uno de los más completos para Windows. Ofrece diferentes opciones de visualización a la hora de leer (una columna, dos columnas, pantalla completa, etc…) así como también muchas posibilidades para editar el texto (hacer notas, realces, correcciones, buscar palabras al diccionario, etc). Mobypocket es también una tienda de libros on line y un buen gestor de RSS. Funciona también para Blackberry y los móviles windows o symbian.
lector mobipocket
EPUBreader: Es un lector de Epub para Firefox. Su uso es muy sencillo, igual que sus posibilidades que se limitan al tamaño de la letra, la disposición del texto (en una o dos columnas) o la colocación de alguna marcas de texto.
lector epubreader
Calibre: Funciona como lector de Epubs y es también uno de los conversores más populares entre diferentes formatos (puedes convertir un epub en mobipocket para que se pueda leer en un kindle, por ejemplo). A la hora de leer un libro, sus opciones también son muy básicas. Funciona para PC, MAC y Linux.
lector calibre
Ibooks: Producto exclusivo de Apple para el iphone, el ipad o el ipod touch . Permite organizar tus libros en una biblioteca virtual de madera con un efecto muy conseguido. Una vez dentro las posibilidades de edición y visualización son muy completas. Tiene también un efecto de ‘pasar página’ muy real.
Stanza: Es un lector especial para el iphone, el ipad o el ipod touch. Desde aquí puedes organizar todos tus libros de manera fácil. A la hora de leer tienes también muchas posibilidades de visualización (letra, color, tamaño, fondo, alineación, etc.)
lector stanza
Aldiko: Un lector para los usuarios de móviles Android. Des de aquí también puedes organizar y leer tus libros. Ampliar la letra, poner notas y cambiar los formatos del texto y de visualización del libro.
lector aldiko
Magic scroll: Para leer on line (y por lo tanto con conexión a internet necesaria) hay un programa que ofrece unas posibilidades muy interesantes. Tiene un sistema scroll que permite leer en pantalla siguiendo la lectura con el cursor de manera muy intuitiva.

martes, 30 de agosto de 2011

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viernes, 19 de agosto de 2011

Los ebooks pujan por cambiar la industria editorial

La industria editorial tendrá que experimentar un cambio en un futuro cercano. Al igual que ha ocurrido con el sector de la música, donde en estos momentos ya son muchas las iniciativas que están apostando por una modificación en la distribución y la promoción de contenido, con el de los libros sucederá algo parecido.

Es difícil acertar lo que ocurrirá en la industria en el plazo de unos años. El mercado no es el mismo que el de la música y además los actores del sector cuentan con un precedente que sus colegas no tuvieron. Las entidades de gestión de derechos de autor están más preparadas para, en muchas ocasiones luchar contra el cambio, y en otras tratar de sacar rédito impulsándolo.

Lo que resulta más sencillo es prever que este giro de la industria va a tener lugar. Las cifras lo están pregonando. Este año se venderán el triple de ebooks que en 2010, según la compañía E Ink Holdings. El Kindle de Amazon rondará números entre los 25 y los 30 millones de unidades vendidas. Podría pensarse que esto es sólo otro dato espectacular más en la burbuja tecnológica, que puede ponerse al lado del millón de iPads colocados en el mercado en su primer mes a la venta o la rápida adopción de Google+.

En cambio, un hecho destacable es el crecimiento sostenido que vienen teniendo los ebooks desde su comienzo. El dispositivo que los representa por excelencia, el Kindle, ha triplicado sus ventas cada año desde que salió al mercado en 2006.

Esto quiere decir que cada vez un mayor número de lectores está comprando ebooks (dispositivos), con lo que, si no repentinamente, sí poco a poco, dejarán de adquirir libros en papel. En muchas ocasiones los ejemplares en formato digital, sobre todo las novedades editoriales, tienen un precio igual o casi igual a sus homólogos en papel. Dado que los usuarios no están acostumbrados a pagar lo mismo por archivos digitales que por material físico, la industria se enfrenta al comienzo de un problema.

Desde hace tiempo hay signos claros de que la piratería está aumentando en los ebooks. De hecho, cada vez hay más colecciones de libros electrónicos, con formato Kindle y otros, que se distribuyen por Internet sin facturar en la caja de las editoriales.

Las señales que indican un cambio en los patrones de consumo de contenido editorial se multiplican. El tiempo de reacción de los diversos actores implicados en el mercado se reduce con el paso de los meses, a medida que el número de dispositivos ebooks crece. Si las grandes compañías no conducen el cambio, como en efecto no ha sucedido en la industria musical, lo harán los usuarios y posiblemente antes de lo esperado.

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Se regala la segunda edición de "Guía AEMIR de Actuación en Urgencias"