viernes, 2 de marzo de 2012

EQUATOR Network, el centro de recursos para la presentación correcta de informes sobre estudios de investigación sanitaria

Imagen estilizada de un globo terráqueo

Novedades

Más
Se han realizado actualizaciones a la biblioteca de EQUATOR
Hemos incorporado a nuestros recursos nuevas guías para la escritura y la publicación de trabajos científicos.
Es muy frecuente que los datos de una investigación válida se desvirtúen por la baja calidad de los informes.
EQUATOR Network es una iniciativa internacional cuyo objetivo es mejorar la confiabilidad y el valor de la bibliografía de investigación médica por medio de la promoción de prácticas claras y precisas para la presentación de informes sobre estudios de investigación.

Puntos principales

Promueva la correcta presentación de informes

Imprimir pantalla y folletosEQUATOR

Boletín informativo de EQUATOR (en Inglés)

Nuevas directrices para la presentación de informes, eventos y otras noticias. Suscríbase ahora.
Este página es una traducción al español del sitio en inglés enwww.equator-network.org

martes, 7 de febrero de 2012

Pelea de formatos en el libro digital

Entrevista:
¿Crees que 2012 es el año del despegue del libro digital en España?  
Es complicado hablar de despegues. Quizás lo fue en el 2008 con la llegada de los primeros lectores electrónicos. O en 2009 cuando comenzaron a popularizarse o cuando Amazon comenzó a vender el Kindle a España. O en 2010 cuando nació Libranda y las grandes editoriales españolas comenzaron su apuesta por el libro digital. O este 2011, con la llegada de Amazon.es y los nuevos dispositivos de Casa del Libro o FNAC.
Quizás lo má correcto sería decir que el libro digital ya ha despegado, lo que deberíamos ver en 2012 es como se consolidan los modelos de negocio y de pago. Si consideramos la cantidad de lectores electrónicos (más de un millón entre tablets e ereaders), es de suponer que hay muchas personas leyendo libros digitales, lo que deberíamos comenzar a ver este año es como estas personas comienzas a consumir libros digitales de pago. Desde luego, con la llegada de los nuevos agentes (como Amazon, Kobo o Google), la remodelación de los existentes (como Casa del Libro o FNAC) y las apuestas por los nuevos modelos de lectura (como 24 Symbols, o The Copia); veremos como aumenta el número de personas que leen en digital y sobre todo, leen usando modelos de pago.
Aún así, puesto que todavía hay aspectos por resolver que difícilmente veremos solucionado este año (el precio de los contenidos digitales, el uso del DRM, la adaptación de la ley de propiedad intelectual a los nuevos modelos) es complicado valorar ese crecimiento. Lo que si podemos aventurar es que el 2012 será el año de la normalización de los libros digitales, es decir, el año en el que tanto lectores como editores dejarán de ver el ebook como algo exótico para incorporarlos en sus opciones de compra y en sus estrategias de venta respectivamente.
¿Se puede considerar que el epub es el formato estándar para la publicación de libros digitales?
Es un estándar de facto al menos y el formato más popular compatible con la mayor cantidad posible de dispositivos. Quizás lo más acertado sería decir que es el estándar de las publicaciones basadas en XML, que será el lenguaje que utilicen todas las editoriales para publicar en el futuro. Por lo tanto, al ser un formato respaldado por muchas editoriales y por algunas empresas de software y de hardware tan importantes para el mundo editorial como Adobe y Apple, lo más normal es que el ePub se convierta en el estándar.
¿Se puede establecer una analogía entre el epub y el mp3 en cuanto a los inicios de las industrias libros/música?
Es una muy buena analogía, sobre todo porque el mp3 se ha convertido en el formato de audio más popular pero no en el único. En ese sentido al ePub le está pasando lo mismo, parece que se convertirá en el más popular pero no será el único. El PDF seguirá siendo un formato estupendo para algunos lectores, lo mismo pasará con los usuarios de Kindle y con los libros en aplicaciones (así como nuevos formatos que surgirán).
¿Por qué habéis optado por vender vuestros libros sin DRM?
Por dos razones principalmente, una que el DRM no evita la piratería y la segunda que buscamos que el lector-comprador tenga una experiencia amable en la compra de libros digitales y en el uso que le da a esos libros, es decir, que pueda prestárselo a un amigo o pueda disponer de él en cualquiera de los dispositivos que tenga (ereader, ipad, smarthphone, etc.). Todo lo demás son trabas al lector y al consumo de los contenidos digitales.
El DRM de Adobe es el más utilizado por los editores y distribuidores en España. Libranda lo emplea y están los siete grupos grandes. En tu opinión, ¿la experiencia de usuario con el DRM de Adobe es compleja?
En efecto, el DRM de Adobe es el utilizado por Libranda en la mayoría de los títulos y en la mayoría de las librerías, aunque debemos recordar que algunos ebooks, por decisión de los autores o las editoriales, no tienen DRM y que librerías como Casa del Libro o FNAC, al menos en su dispositivo, usan un DRM más transparente, similar al de Amazon.
Desde luego, el problema principal ha sido que el DRM de Adobe entorpece la experiencia de compra y lectura pues se trata de un proceso complejo y engorroso para el usuario. En todo caso, la cuestión del DRM no es tanto si es el de Adobe o no, si no que precisamente se protege un archivo contra el usuario que lo ha pagado. Es decir, mientras el lector que se descarga un archivo sin pagar por él tiene una mejor experiencia de descarga y un archivo que puede compartir, el usuario que paga por el mismo contenido se le penaliza haciendo que tenga un proceso peor y un archivo más limitado. Haciendo una analogía con los DVD tenemos un ejemplo clásico: al comprador legal de DVDs se le obligaba (no era posible saltárselo) a ver un comercial con el mensaje  de “no piratees”, mientras que las personas que compraban un DVD en el top manta no tenían que ver ese molesto anuncio. Se mandaba una aviso al usuario equivocado.
Pero la gran paradoja es esta: los libros más “pirateados” son también los más vendidos y los más protegidos. Es decir, muchos autores y editores se empeñan en proteger contenidos que ya están pirateados (la mayoría de los libros que están en la red proceden de versiones escaneadas de la edición en papel). Por lo tanto, más que protegerlo de los lectores “piratas”, estamos protegiendo el archivo de nuestros compradores legítimos para que no lo compartan con algunos amigos, también posibles compradores. Pero esto no cambia nada, porque quizás el comprador legal, en vez de enviar el archivo comprado, enviará un enlace del libro a un plataforma ilegal (o usará algún sistema para romper el DRM) para que su conocido se lo pueda descargar, convirtiendo así al comprador “legal” en un “pirata”. Es decir, el DRM, sin quererlo, podía fomentar la piratería.
El caso es que el DRM no protege la propiedad intelectual, es solamente un sistema anticopia y no deberíamos confundir los dos conceptos. El DRM protege sobre todo el copyright (el derecho a copia), es decir, el modelo de negocio basado en la venta de copias. Es por esto que el DRM era una opción necesaria para que autores y editores dieran el salto al digital, pero conforme se va avanzando en los modelos de negocio digitales se van dando cuenta de que no es necesario. En plena era de las redes sociales y de las relaciones directas entre editores y lectores, es negativo fomentar una relación presuponiendo que tu lector es un pirata y que por lo tanto tienes que proteger tus archivos de ellos.
En el futuro, un usuario satisfecho será la primera línea de defensa contra la piratería y el mejor sistema anticopia que la industria de contenidos podrá desarrollar. El problema no es como protegemos nuestros archivos de los lectores, sino como los incentivamos para que los compren, como hacemos para crearles una mejor experiencia que la opción gratuita.
Tomado del blog Sin Tinta

sábado, 28 de enero de 2012

Invitación a participar en la redacción de Guías de Práctica Clinica

Las guías de práctica clínica (GPC) son recomendaciones para profesionales de la salud desarrolladas de forma sistemática para orientar al profesional a tomar las decisiones adecuadas cuando el paciente tiene una enfermedad determinada.
Aunque esta denominación se ha extendido a diferentes productos, las GPC de buena calidad son documentos donde se plantean preguntas específicas y se organizan las mejores evidencias científicas disponibles para que, en forma de recomendaciones flexibles, sean utilizadas en la toma de decisiones clínicas.
Entre los objetivos más importantes que se buscan con las GPC están los de mejorar la práctica clínica, en el sentido de que dan un soporte científico para ello, educar a los profesionales y a los pacientes ofreciéndoles las mejores evidencias científicas disponibles, disminuir la variabilidad profesional, mejorar la calidad asistencial y en definitiva la salud de la población.
En términos generales, podemos distinguir diferentes tipos de GPC dependiendo del método que se ha utilizado para su elaboración
  • Basadas en la opinión de expertos.
  • Basadas en el consenso.
  • Basadas en la evidencia.
Desde iMedPub queremos promocionar la publicación de guías de práctica clínica en distintas especialidades médicas. Dichas guías serán indexadas en repositorios y publicadas en la revista Archivos de Medicina y en libros recopilatorios.
Interesados en participar pueden escribir a info@imedpub.com

viernes, 6 de enero de 2012

El Comité Internacional de Directores de Revistas Médicas

El Comité Internacional de Directores de Revistas Médicas se reunió informalmente en Vancouver, Columbia británica, en 1978 para establecer las directrices que en cuanto a formato debían contemplar los manuscritos enviados a sus revistas. El grupo llegó a ser conocido como Grupo Vancouver. Sus requisitos para manuscritos, que incluían formatos para las referencias bibliográficas desarrollados por la National Library of Medicine(NLM) de EEUU, se publicaron por vez primera en 1979. El Grupo Vancouver creció y se convirtió en el Comité Internacional de Directores de Revistas Médicas (CIDRM), que en la actualidad se reúne anualmente.
El Comité ha elaborado cinco ediciones de los requisitos uniformes. Con el paso del tiempo, han aumentado los temas incluidos que van más allá de la preparación del manuscrito. Algunos de estos temas se hallan incluidos, actualmente, en los requisitos uniformes; otros se encuentran en declaraciones adicionales.
La quinta edición (1997) supuso un esfuerzo para reorganizar y redactar con mayor claridad el contenido de la cuarta edición y centrar los intereses sobre los derechos, privacidad, descripciones de los métodos, y otras materias. El contenido de los requisitos uniformes puede ser reproducido en su totalidad con fines educativos sin afán de lucro, haciendo caso omiso de los derechos de autor; el comité alienta la distribución de este documento.
A las revistas que accedan a aplicar los Requisitos Uniformes (unas 500 aproximadamente) se les solicita que citen el documento de 1997 en sus normas para los autores.
Es importante destacar lo que estos requisitos implican.
  • En primer lugar, los requisitos uniformes son instrucciones a los autores sobre cómo preparar sus manuscritos, y no a los directores sobre el estilo de sus publicaciones (aunque muchas revistas los han aprovechado e incorporado en sus estilos de publicación).
  • En segundo lugar, si los autores preparan sus manuscritos según el estilo especificado en estos requisitos, los directores de las revistas acogidas al mismo no devolverán los manuscritos para que se realicen cambios de estilo. Sin embargo, en el proceso editorial las revistas pueden modificar los manuscritos aceptados para adecuarlos a su estilo de publicación.
  • En tercer lugar, los autores que remitan sus manuscritos a una revista que participe de esta normativa, no deben preparar los mismos según el estilo de la revista en concreto sino que debe seguir los Requisitos Uniformes.
Los autores seguirán también las instrucciones de cada revista con respecto a qué temas son pertinentes y el tipo de artículos que admite: por ejemplo, originales, revisiones o notas clínicas. Además, es probable, que en dichas instrucciones figuren otros requisitos específicos de la publicación que deban seguirse, tales como el número de copias del manuscrito, los idiomas aceptados, la extensión del artículo y las abreviaturas admitidas.
Se espera que las revistas que hayan adoptado estos requisitos indiquen en sus instrucciones para los autores, que sus normas siguen "los requisitos uniformes para manuscritos enviados a revistas biomédicas", y se cite una versión publicada de los mismos.

martes, 13 de diciembre de 2011

XML, siglas para recordar

Sin duda el tema del XML es un poco árido y complejo, y por tratarse de un lenguaje informático, un poco complicado de entender y de explicar a la mayoría de los editores. Por otro lado, no se trata de algo que necesariamente deban conocer al detalle, si no más bien de comprender su importancia y ver como gracias a esto pueden sacarle el mayor rendimiento posible.
Es por eso que quisimos comenzar la ponencia hablando de la separación entre contenido y continente pues nos parece algo fundamental para entender la importancia de los nuevos procesos editoriales. Los textos que editamos ya no son sólo libros físicos, también pueden ser libros electrónicos, aplicaciones para tabletas o páginas webs, por ejemplo. Un mismo contenido podrá tener diferentes salidas y diferentes formas de explotación comercial. Por lo tanto, puesto que el libro ya no es solo su versión impresa esto nos lleva a considerar un cambio cultural y a valorar los nuevos retos que implica este cambio de paradigma.

Los retos

Desde luego, los retos a los que se enfrentan las editoriales no son solo digitales en tanto producción de libros electrónicos, por ejemplo, son retos para para la creación de cualquier tipo de contenido puesto que aunque la editorial decidiera no hacer ninguna comercialización de sus contenidos en digital y solo lo hiciera con los libros impresos, su proceso de trabajo y producción seguiría siendo digital.
El primer reto es la conservación de los contenidos. Esto es algo que estamos aprendiendo con los años, cómo se van a conservar los contenidos de las editoriales, es decir, el auténtico valor de la empresa. Con la aparición de los nuevos modelos de comercialización (que nos permitía volver a utilizar contenido antiguo) se ha visto lo complicado que resulta recuperar los contenidos maquetados hace 10 o 15 años, puesto que la tecnología ha evolucionado y nos ha dejado muchas veces con archivos inservibles. Es por eso que una de las palabras claves en la nueva edición será reutilización. La importancia de conservar los archivos es porque queremos reutilizarlos, bien en el momento de editarlos o bien en el futuro, para hacer distintos libros o para actualizar sin problemas el mismo a lo largo del tiempo.
El segundo reto es la producción de los contenidos. El mercado nos obliga cada días más a ser eficientes, a realizar los mismos productos con la misma calidad a un menor precio. Esto es bastante evidente con el precio de los libros electrónicos, que por demanda de los lectores nos está obligando a ajustar el precio para ser competitivos. La clave será entonces los procesos editoriales, el workflow. La editorial deberá funcionar como una maquina bien engrasada, como un reloj bien ajustado, con un control lo más exacto posible en tiempos y costes.
El tercer reto es la comercialización de los contenidos. Tenemos que ser capaces de monetizar nuestros contenidos en distintos formatos, pues esto es lo que demandan los lectores, y para poder hacerlo tendremos que poder producirlos. Desde un libro electrónico en formato ePub, hasta un libro impreso, pasando por una página web o una aplicación, la clave del nuevo negocio es ser multiformato.

Las soluciones

Lo mejor de los cambios tecnológicos es que por cada reto que nos plantea también nos ofrece las soluciones y es por eso que estos retos debemos no verlos como problemas sino como oportunidades de mejoras para la editorial.
  • Reutilización: utilizaremos lenguajes estándares que podamos abrir y editar al cabo del tiempo, utilizaremos los metadatos para poder localizar el contenido en nuestro sistema de archivos y finalmente tendremos el contenido etiquetado para poderlo reutilizar de manera eficiente y coger aquellas partes que necesitamos. Y cuál es el elemento común a estas soluciones: el XML.
  • Procesos: Para hacer buenos procesos de trabajo podremos implementar gestores de contenido o sistemas editoriales, es decir, un software que nos ayude en los procesos de edición y producción editorial. Pero también podremos crear protocolos estables para la elaboración de los libros o diseñar flujos de trabajo que respondan a las necesidades concretas de la editorial. Para poder hacer todo esto la clave será: el XML.
  • Multiformato: Y que haremos para la realización de archivos multiformato. Usaremos un software específico para configurar distintos tipos de salidas, como Word o un Open Office junto con el InDesign, por ejemplo, o haremos algo más complejo a partir de un editor XML con programación multisalida, o lo programaremos desde nuestro gestor de contenidos. Una vez más, la clave será el XML.

El XML

Por lo tanto la clave de todo será el XML, unas siglas que nos serán cada día más familiares. Pero por qué el XML y qué es exactamente lo que nos permite hacer.
Es un metalenguaje (normalizable – estandarizable) de contenido etiquetado (eXtensible Markup Lenguage). Es decir, es un lenguaje informático de texto etiquetado, por tanto, es un texto que se encierra entre etiquetas que contiene otro texto. Y qué son las etiquetas: es un tipo de contenido de texto que define otro contenido. Un ejemplo muy claro serían las etiquetas de estilo. Si en un Word ponemos una negrita en lenguaje XML eso se vería reflejado como una etiqueta que indicaría que ese texto lleva negrita(por ejemplo, este “texto en negrita“ se puede representar así: texto en negrita). Quizás donde son más transparentes las etiquetas para los usuarios es en las páginas web y en los blogs donde se pueden ver  y navegar a través de los tags (etiquetas), es decir, las palabras claves que definen un post y que nos ayudan a definir el texto completo.
Es un tipo de archivo interoperable entre varios programas. Una de las principales ventajas del XML es que permite que varios programas se comuniquen de manera coherente con un mismo tipo de archivo. En edición, una de las ventajas más sensibles es que permite  que Word e InDesign utilicen el mismo tipo de archivo de manera coherente. Esto es algo fantástico en la práctica porque es lo que nos permitiría maquetar de manera casi automática un libro. Y no solo eso, debido a la flexibilidad del lenguaje siempre podremos abrir y reutilizar este tipo de archivos mientras existan los lenguajes informáticos. No debemos olvidar que la tecnología trabaja por nosotros puesto que aunque no queramos saber nada de estos temas, la tecnología, a la vez que crea los retos, plantea las soluciones sin que nos demos cuenta. La mayoría de editores ya están trabajando con archivos XML sin darse cuenta debido a que los programas más populares de edición de texto, como Microsoft Word o Open Office, en realidad son archivos XML. De hecho, si descomprimimos cualquier archivo DOCX (y la X es de XML) veremos que tiene un archivo XML que es lo que permite hacer un poco de magia editorial. Todo dependerá de un pequeños ajustes para sacar el mayor potencial posible a esta tecnología.
Son contenidos sin estilos que permiten generar distintos tipos de salidas (PDF, ePub, HTML, etc). Es decir, gracias a que el texto en un XML no está condicionado por ningún tipo de formato en concreto, esto nos permite que a partir de este archivo podamos generar distintas salidas a las que se le puede adaptar cualquier hoja de estilos para hacer un PDF, un epub o una página web, sin ir má lejos. De hecho, es un tipo de formato tan flexible que es la base del desarrollo de ese universo que llamamos Internet.
Veamos un ejemplo, la imagen de abajo es la presentación un contenido con estilos y el texto en código sin estilos. De la misma forma que hemos decidido que este texto se vea así gracias a la interpretación que un sistema hace de estas etiquetas, podríamos decir que se viera de manera diferente utilizando el mismo texto y haciendo que el sistema interpretara las etiquetas de manera distinta.
Contenido con estilos y contenido sin estilos

Tres ideas para terminar

Sin duda, como decíamos al principio, el tema del XML es un asunto mucho más complejo a nivel técnico de lo que hemos explicado aquí pero ciertamente aunque es algo de lo que oímos hablar muy a menudo y que, sin duda, está cambiando la edición, no es algo que nos deba obsesionar ni que nos obligue a convertirnos en ingenieros para poder utilizar correctamente o sacar el mayor provecho posible. Simplemente deberíamos quedarnos con tres ideas:
  1. El XML es un lenguaje transparente para los editores, que se usa actualmente desde los procesadores de texto (Word en su mayoría) sin que nos demos cuenta.
  2. La manera más sencilla de sacarle partido a esta tecnología es usando las últimas versiones de los procesadores de texto (Word 2010, Open Office 3.3, etc.) y de los programas de maquetación (InDesign o Quark) y editando los documentos siguiendo una hoja de estilos.
  3. Estudiar los procesos de la editorial, buscar las tecnologías que nos ayude a ser más eficientes (como gestores de contenido) y desde luego no dejar nunca de investigar y afinar los procesos de producción. La tecnología evoluciona y cambia cada 18 meses y si la implementamos seremos cada día mejores.
Os dejamos la presentación que hicimos en Guadalajar siguiendo las ideas expuestas en este post. Al final también incluye una pequeña Anatomía de un XML que sirve para ver lo sencillo y a la vez complejo que es este lenguaje.
Tomado de Anatomía de la Edición

viernes, 16 de septiembre de 2011

Fundamentos redacción científica

Redacción científica


LA REDACCIÓN CIENTÍFICA

La comunicación científica, tal como hoy la conocemos, es un fenómeno relativamente nuevo. Las primeras revistas científicas datan del siglo XVII. El primer libro que se conoce es un relato caldeo del Diluvio. Estaba inscrito en una tablilla de arcilla de alrededor del año 4000 después de Cristo, anterior al Génesis en unos 2000 años (Tuchman, 1980).El primer medio utilizado fue el papiro alrededor del año 2000 antes de Cristo, luego en el año 190 A.C. se utilizó el pergamino. En el año 105 de nuestra era los chinos inventaron el papel, kuego vino la imprenta de Gutenberg en el año 1455 que imprimió la Biblia de 42 renglones. Las primeras revistas científicas aparecieron en 1665 la Journal des Sof (no se ve muy bien la copia) en
Francia y las Philosophical Transactions of the Royal Society of London..
En la actualidad se editan más de 70.000 revistas técnicas y científicas. Los primeros científicos escribían trabajos meramente descriptivos. Sin embargo, en el siglo XIX, se hizo necesario describir el método empleado. Es lo que hizo Pasteur, para convencer a los partidarios de la generación espontánea. Pasteur, además de su notable aporte en la microbiología, contribuyó en la metodología científica, ya que para evitar las críticas a sus investigaciones, se dedicó a publicar sus resultados incluyendo los métodos de sus investigaciones con gran exactitud, de modo que otros investigadores pudieran reproducir sus resultados.
Hoy en día la reproducibilidad de los experimentos es fundamental en la ciencia, y en toda publicación científica se incluye el método con que ha sido realizada la investigación. Después de la segunda guerra mundial se produjo un gran desarrollo de la investigación, principalmente en Estados Unidos, y los editores de las revistas principales empezaron a exigir artículos sucintos y bien estructurados, tratando de aprovechar al máximo el espacio y se hizo universal que cada artículo debía tener: Introducción, Método, Resultados y Discusión (IMRYD). Hoy en día además todo artículo incluye un resumen, muchas veces conclusiones, y referencias bibliográficas. Prácticamente hoy en día todas las revistas científicas se basan en sus artículos en el esquema IMRYD, el cual facilita la tarea para los revisores, personas que revisan los artículos previa su publicación, también facilita la labor del lector, ya que tiene un esquema fácil donde rápidamente puede encontrar lo que más le interesa.
La característica fundamental de un texto científico debe ser la claridad. Un trabajo científico resulta inútil si no es bien entendido por los lectores. Las palabras utilizadas deben ser sencillas, si es posible. El científico no busca lucirse con su redacción, ni pretende deslumbrar a nadie. Sin embargo, esta redacción debe ser correcta, y por ello todo investigador debe conocer bien el lenguaje. Para los autores españoles que pretendan publicar en revistas extranjeras, se presenta la barrera del inglés. Por ello, es aconsejable, si no se domina esta lengua, asesorarse con buenos traductores profesionales especializados.
Características de la Redacción Científica
Para escribir un buen artículo científico tienes que conocer y practicar los tres principios básicos de la redacción científica.
1. Precisión- precisión significa usar las palabras que comunican exactamente lo que quieres decir. El lector no puede levantar la mano para aclarar sus dudas, ni mucho menos leerte la mente; para escribir con precisión tienes que escribir para el lector. Considera estos ejemplos:
El plancton se distribuyó mejor en ambas bahías. El autor de esta oración sabe exactamente qué significa "mejor", pero ¿lo sabe el lector? Mejor puede significar rápidamente, uniformemente, según se esperaba, o varias otras cosas.
El propósito de este trabajo fue determinar la flora intestinal de las palomas. ¿Qué significa determinar? ¿Describir, identificar, cuantificar?

Los especialistas entienden claramente el significado de ciertos términos que parecen ser ambiguos. Por ejemplo, los taxónomos que estudian hormigas usan en sus descripciones términos tales como grande, pequeño, ancho, estrecho, grueso, delgado y otros que para todos ellos tienen esencialmente el mismo significado. El uso de algunos términos ambiguos es aceptable si escribes sólo para especialistas, pero es inaceptable si el artículo tiene una audiencia más amplia.
2. Claridad- claridad significa que el texto se lee y se entiende rápidamente. El artículo es fácil de entender cuando el lenguaje es sencillo, las oraciones están bien construidas y cada párrafo desarrolla su tema siguiendo un orden lógico.
3. Brevedad- brevedad significa incluir sólo información pertinente al contenido del artículo y comunicar dicha información usando el menor número posible de palabras. Dos consideraciones importantes nos obligan a ser breves. Primero, el texto innecesario desvía la atención del lector y afecta la claridad del mensaje. Segundo, la publicación científica es costosa y cada palabra innecesaria aumenta el costo del artículo. La primera oración a continuación es más larga que la segunda pero ambas dicen exactamente lo mismo.
o Las observaciones con respecto a las condiciones de temperatura y salinidad en cada localidad estudiada nos permiten establecer, de una manera general, que éstas no presentaron grandes variaciones. La temperatura y la salinidad no variaron mucho en las localidades estudiadas.
Definición del Artíco
El artículo científico es un informe escrito que comunica por primera vez los resultados de una investigación. Los artículos científicos publicados en miles de revistas científicas componen la literatura primaria de la ciencia. Los libros y los artículos de síntesis que resumen el conocimiento de un tema componen la literatura secundaria.
Hay dos tipos de artículo científico: el artículo formal y la nota investigativa. Ambos tienen la misma estructura, pero las notas generalmente son más cortas, no tienen resumen, su texto no está dividido en secciones con subtítulos, se imprimen con una letra más pequeña y la investigación que informan es «menos importante». Algunos trabajos sometidos como artículos terminen publicándose como notas, o viceversa.
El artículo científico tiene seis secciones principales:
o Resumen - resume el contenido del artículo
o Introducción- provee un trasfondo del tema e informa el propósito del trabajo
o Materiales y Métodos- explica cómo se hizo la investigación
o Resultados- presenta los datos experimentales
o Discusión- explica los resultados y los compara con el conocimiento previo del tema
o Literatura Citada- enumera las referencias citadas en el texto
Para hacer un resumen se debe contener un sumario breve de cada una de las secciones principales Introducción, Materiales y Métodos, Resultados y Discusión.
Adicionalmente el resumen deberá indicar los objetivos principales y el alcance de la investigación, así como describir los métodos empleados y resumir los resultados además de enunciar las conclusiones principales.
La importancia de las conclusiones se muestra en el hecho de que a menudo aparecen tres vece: una en el resumen, otra en la introducción de y nuevo en la discusión.
Para escribir la introducción se tiene como táctica comenzar a escribir el artículo mientras se está haciendo la investigación. La finalidad de la introducción es suministrar suficientes antecedentes para que el lector pueda comprender y evaluar los resultados del estudio sin necesidad de consultar publicaciones anteriores al tema.
Debe presentar también el fundamento racional del esquema encima de todo, hay que manifestar breve y claramente cuál es problema al escribir el artículo.
Hay que elegir las referencias cuidadosamente y suministrar los antecedente más importantes.
El autor Robert Day sugiere las siguientes reglas para hacer una introducción:
1. Exponer primero, con toda la claridad posible la naturaleza y el alcance del problema investigado.
2. Revisar las publicaciones pertinentes para orientar al lector.
3. Indicar el método de investigación si se estima necesario, se expondrán las razones para elegir un método determinado.
4. Mencionar los principales resultados de la investigación.
5. Expresar la conclusión o conclusiones principales sugeridas por los resultados
No hay que tener al lector en suspenso; es mejor que siga el desarrollo de las pruebas. Un final con sorpresa al estrilo de los cuentos de O. Henry quizá sea buena literatura, pero difícilmente encaja en el molde del método científico.
Para escribir la sección de los resultados y la discusión hay que hacer una especie de descripción amplia de los experimentos, ofreciendo un "panorama general" pero sin repetir los detalles experimentales ya descritos en Materiales y Métodos.
En segundo lugar, hay que presentar los datos. La exposición de los resultados debe redactarse en pretérito. Hay que ofrecer los datos representativos y no los interminablemente repetitivos.
Sí el artículo contiene datos numéricos deberán tratarse descriptivamente en el texto, deberá tener un significado.
Sí se utilizan estadísticas para describir los resultados, deberán ser estadísticas con un significado claro. Los resultados deben ser breves y claros, sin palabrería.
La discusión se ocupa de decir lo que estos significan. Hay que evitar la redundancia.
La discusión para escribirla debe guardar las siguientes recomendaciones:
1. Trate de presentar los principios, relaciones y generalizaciones que los resultados indican. Y tenga en cuenta que, en una buena discusión, los resultados se exponen, no se recapitulan.
2. Señale las excepciones o las faltas de correlación y delimite los aspectos no resueltos. No elija nunca la opción, sumamente arriesgada, de tratar de ocultar o alterar los datos que no encajen bien. Muestre como concuerda o no sus resultados e interpretaciones con los trabajos anteriormente publicados.
3. Son sea tímido, exponga las consecuencias teóricas de su trabajo y sus posibles aplicaciones practicas.
4. Formule sus conclusiones de la forma más clara posible
5. Resuma las pruebas que respaldan cada conclusión.
Las listas de especies, las descripciones de especies, las revisiones taxonómicas, los trabajos de morfología o de anatomía comparada, las descripciones de formaciones geológicas y otros artículos de naturaleza descriptiva se apartan a menudo de este formato. Las tesis de maestría y las disertaciones doctorales reúnen la mayoría de los requisitos para considerarlas como literatura primaria. Sin embargo, los resultados más importantes contenidos en estas obras deben publicarse en una revista científica porque las tesis han tenido tradicionalmente una distribución limitada, su contenido no es recogido por los servicios bibliográficos principales y porque no son sometidas al mismo proceso de revisión por pares que el artículo científico.
Faltas Comunes en la Redacción Científica
Sintaxis descuidada.-Si se trabaja con prisa y no se revisa cuidadosamente el orden de las palabras, seguramente se escribirá muchas oraciones deficientes El significado literal de la oración puede ser tan absurdo que el lector sonreirá pero entenderá el mensaje. En otras ocasiones el significado será confuso y el lector deberá retroceder y leer la oración varias veces para intentar entenderla. El significado también puede ser opuesto o totalmente distinto de lo que quieres comunicar. Ejemplos:
o Las muestras se tomaron al azar en el área señalada usando una pala. Esta oración dice literalmente que el investigador usó una pala para señalar el área donde tomó las muestras. El problema surge porque la acción de usar la pala está más cerca de señalar que de tomar las muestras. Alternativa: Usando una pala, las muestras se tomaron al azar en el área señalada.
o El paciente sintió un dolor en el dedo que gradualmente desapareció. ¿Qué desapareció gradualmente, el dolor o el dedo? Observa que desaparecer está más cerca del dedo que del dolor. Alternativa: El paciente sintió en el dedo un dolor que desapareció gradualmente.
Para reducir los problemas de sintaxis es imperativo que los elementos relacionados queden cerca en la oración; el sujeto debe estar cerca del verbo y de los adjetivos que le corresponden, y los adverbios deben quedar cerca de los adjetivos que modifican. Es necesario revisar el manuscrito para depurarlo de las faltas que cometemos cuando hablamos. La redacción científica exige un grado de precisión y de claridad que sólo se obtiene luego de varias revisiones pausadas y cuidadosas del manuscrito.
Se discute la importancia de la sintaxis en el contexto del proceso de lectura, enfatizando dónde el lector espera encontrar intuitivamente los componentes de la oración. Los autores nos dicen, por ejemplo, que el lector espera encontrar el verbo inmediatamente después del sujeto y que toda la información encontrada entre uno y el otro recibe poca atención. El lector espera encontrar la información más importante cerca del final de la oración; también espera que la próxima oración comience con material relacionado, en vez de comenzar con información nueva.
Concordancia.-Los componentes de la oración tienen que concordar en tiempo; si el sujeto es singular, el verbo tiene que ser singular y si el sujeto es plural, el verbo tiene que ser plural. Considera estos ejemplos:
o La actividad de las drogas racémicas son muy inferiores. El sujeto de la oración es la actividad, que está al comienzo de la oración, y no las drogas racémicas que están al lado del verbo. Correcto: La actividad de las drogas racémicas es muy inferior.
Los sustantivos y los adjetivos también deben concordar en tiempo (pichones muertos en vez de pichones muerto). Los adjetivos ingleses no tienen forma plural y por lo tanto no cambian cuando el sustantivo es plural.
Pronombres ambiguos.-Los pronombres son útiles porque evitan la repetición de los sustantivos y acortan las oraciones, pero pueden confundir al lector si sus antecedentes no están perfectamente claros. Ejemplos:

o La distribución geográfica y la distribución temporal deben considerarse, pero su importancia es mayor. ¿Cuál es el antecedente de su? Correcto: La distribución geográfica y la distribución temporal deben considerarse, pero el segundo factor es más importante.
o El cultivo se colocó en caldo para que éste se desarrollara. ¿Cuál es el antecedente de éste? Correcto: El cultivo se colocó en caldo para que el organismo se desarrollara.
Se debe verificar que el antecedente de los siguientes pronombres o adverbios estén claros en todas tus oraciones: acá, allá, allí, aquel, aquello, aquí, él, ella, ése, eso, éste, esto, su, suyo, suyo.
Puntuación deficiente.-El uso inadecuado de los signos de puntuación, especialmente la coma, es una falta muy común en la redacción científica. La puntuación deficiente nos obliga a leer las oraciones varias veces para tratar de entenderlas o hace que adquieran un significado dudoso o hasta totalmente distinto. Debe evaluarse cuidadosamente la posición de cada signo de puntuación; leer las oraciones varias veces, con y sin el signo de puntuación, hasta que la oración diga exactamente lo que quieres transmitir. Al comparar estas tres oraciones se observa:
o Esta especie, se distingue, fácilmente, por la posición, de los procesos suprahumerales, que están, levemente, inclinados, hacia atrás. La oración tiene demasiadas comas y la pausa excesiva produce una lectura lenta, saltatoria y muy desagradable.
o Esta especie se distingue fácilmente por la posición de los procesos suprahumerales que están levemente inclinados hacia atrás. Esta oración se lee rápidamente porque no tiene comas, pero dice erróneamente que la especie se caracteriza por la posición de aquellos procesos suprahumerales que están levemente inclinados hacia atrás.
o Esta especie se distingue fácilmente por la posición de los procesos suprahumerales, que están levemente inclinados hacia atrás. La única coma presente en esta oración produce la pausa necesaria para decirnos que la especie se caracteriza por la posición de los procesos suprahumerales y que dichas estructuras están levemente inclinadas hacia atrás.
Faltas ortográficas.-Los artículos científicos pueden tener tres tipos de errores ortográficos: errores tipográficos simples (typos) que se producen al presionar una tecla incorrecta, palabras parecidas pero que tienen otro significado y faltas de acentuación.
Muchos de los errores tipográficos pasan inadvertidos cuando se lee rápido porque se identifica combinaciones de letras y completamos mentalmente el resto de la palabra.El corrector ortográfico (spell checker) del procesador de textos encuentra errores tipográficos porque compara cada palabra con su diccionario de referencia.
El idioma inglés no tiene una correspondencia precisa entre la gramática y la fonética, como la tiene nuestro idioma, y por tal razón muchas personas confunden palabras que se pronuncian de forma similar.
o El corrector ortográfico identifica las palabras mal acentuadas cuando no existen en el idioma (e.g., emúlsion, protéina, núcleico) pero no puede detectarlas si la palabra se escribe correctamente con o sin acento (e.g., practico-práctico-practicó
La costumbre de no acentuar las letras mayúsculas data de la época de las maquinillas y ya no se justifica porque los procesadores de texto las acentúan correctamente (Á, É, Í, Ó, Ú).
Debe tenerse siempre a la mano diccionarios recientes de español y de inglés para cotejar cualquier palabra dudosa.
Redundancia.-La redundancia es tan común en la conversación cotidiana, que expresiones como subir para arriba, bajar para abajo, entrar para adentro o salir para afuera nos parecen perfectamente normales. Podemos ser redundantes ocasionalmente para enfatizar un punto ("perfectamente normales" en la oración anterior), pero las palabras redundantes usualmente ocupan espacio sin añadirle valor a la comunicación. Ejemplos:
o En el bosque habitan dos especies diferentes de Zamia. Diferentes es redundante porque dos especies no pueden ser iguales. Correcto: En el bosque habitan dos especies de Zamia.
o Hasta el presente se conocen las características físicas de dos maderas nativas. Hasta el presente es redundante porque no puede ser hasta el pasado ni hasta el futuro. Correcto: Se conocen las características físicas de dos maderas nativas.
o Los resultados son estadísticamente significativos. Estadísticamente es redundante porque significativo implica que se hizo un análisis estadístico. Correcto: Los resultados son significativos.
o Los experimentos que se llevaron a cabo produjeron estos resultados. Que se llevaron a cabo es redundante porque sólo los experimentos que se hacen pueden producir resultados. Correcto: Los experimentos produjeron estos resultados.
Verbosidad.-El uso excesivo de palabras para comunicar una idea es un vicio del lenguaje oral que afecta la claridad y la brevedad del manuscrito científico. Nadie quiere leer de más; por el contrario, los lectores quieren saber rápidamente qué se hizo y qué se descubrió. En los ejemplos siguientes, la segunda oración dice lo mismo que la primera pero es más corta y fácil de entender:
o Los suelos tropicales tienen un bajo contenido de materia orgánica. Los suelos tropicales tienen poca materia orgánica.
o Los hongos se colocan dentro del Reino Fungi. Los hongos pertenecen al Reino Fungi.
Vocabulario rebuscado.-Para comunicarse con precisión y claridad hay que usar palabras comunes en vez de términos rebuscados. Cualquier palabra que un lector educado tenga que buscar en el diccionario debe substituirse por un sinónimo común.
El propósito del artículo científico es comunicar el resultado de la investigación; no es demostrar cuán amplio es tu vocabulario ni enseñarle palabras nuevas al lector.
Se usa las siguientes locuciones latinas sólo si se emplean regularmente en tu campo y nunca para impresionar al lector: a posteriori- después, a priori- antes, ab initio- desde el comienzo, ad libitum- a voluntad, libremente, de facto- de hecho, de novo- nuevamente, ex situ- fuera del lugar, in situ- en el lugar, in toto- totalmente, in vivo- en el organismo vivo, in vitro- en el laboratorio, sensu lato- en el sentido amplio, ut supra- ver arriba, vide infra- ver abajo.
La jerga o terminología especializada de un campo puede usarse libremente entre especialistas, pero debe usarse con mucho cuidado si el artículo puede interesarle a una audiencia más amplia.
El nombre científico es un tipo de jerga y por lo tanto debe usarse cuidadosamente.
Demasiadas citas bibliográficas.-Los investigadores novatos tienden a citar excesivamente la literatura para demostrar su dominio del tema, porque sienten inseguridad en sus planteamientos o porque no han aprendido a ser selectivos. Las citas excesivas son comunes en artículos derivados de tesis porque en este tipo de obra se acostumbra citar sin restricciones. El artículo científico debe ser conciso para ahorrarle tiempo al lector y dinero a la revista; por lo tanto, sólo deben citarse referencias realmente necesarias y directamente pertinentes al tema de la investigación.
Lenguaje informal.-El artículo científico se redacta con un lenguaje formal que debe estar libre de ciertas palabras y giros típicos de la conversación cotidiana. No se usa frases como un montón de, hicimos un boquete, o cualquiera lo sabe; usa muchas, hicimos un hueco y es bien conocido.
Las contracciones o abreviaturas verbales del inglés informal no se usan en la redacción formal.
La barra oblicua se emplea en construcciones informales tales como él/ella (he/she) o señal/ruido (signal/noise), pero no se usa de esta forma en la redacción científica. El/ella debe escribirse él o ella.
El artículo científico no es un cuento y por lo tanto no podemos redactarlo como si fuese una historia informal.
Anglicismos.-El estatus del inglés como lengua internacional de la ciencia nos lleva inevitablemente a importar términos técnicos de ese idioma. Las palabras que no tienen equivalente en español son necesarias para la evolución de la lengua, pero la importación indiscriminada de vocablos para sustituir palabras ya existentes sólo empobrece nuestro idioma. La redacción científica, como toda redacción formal, exige el uso correcto del idioma.
Los anglicismos más crudos son fáciles de identificar, y aunque los use ocasionalmente al hablar, la persona educada nunca los usa en el lenguaje escrito.
Doble negación.-La doble negación es común del lenguaje cotidiano: no falta nadie, no sé nada, no es imposible, etc. Aunque la negación doble generalmente no afecta el sentido de la oración, su uso en la redacción técnica debe evitarse porque la expresión positiva es más precisa, clara y concisa. Ejemplos:
o La bacteria no está presente en ninguna de las especies. La bacteria está ausente en todas las especies.
o No hay ningún tipo de contaminación. No hay contaminación.
Longitud de oraciones y párrafos.-Las oraciones largas son generalmente más difíciles de entender que las oraciones cortas, porque mientras más larga es la oración mayor es la probabilidad de que el sujeto y el verbo se aparten, o que la oración contenga tanta información que el lector olvide el material importante. No obstante, hay oraciones cortas tan mal construidas que son imposibles de entender y hay oraciones muy largas pero tan bien organizadas y puntuadas que se entienden perfectamente. Las revistas para audiencias generales usan oraciones más cortas que las revistas especializadas. Por ejemplo, Reader's Digest tiene un promedio de 15 palabras por oración, Newsweek tiene 17, las revistas científicas tienen 25 y los documentos legales (notoriamente difíciles de entender) promedian 55 palabras por oración.
Una secuencia de varios párrafos cortos, al igual que una secuencia de oraciones cortas, contiene demasiadas señales de alto y produce una lectura desagradable. Al otro extremo, un párrafo que ocupa la página completa luce abrumador y no invita a la lectura.

CITAS BIBLIOGRAFICAS :

-www.monografias.com/trabajos24/escribir-y-publicar/escribir-y-publicar.shtml
-www.geocities.com/eduardobustos5/coe/clase8.pdf
-http://caribjsci.org/epub1/temario.htm

Promociones iMedPub

Promociones iMedPub
Se regala la segunda edición de "Guía AEMIR de Actuación en Urgencias"